lunes, 18 de octubre de 2010

CORONAS DE PORCELANA

Técnica paso a paso



El diente debe ser reducido en todo su contorno hasta adquirir una forma cónica de 6º, de modo que al colocar la corona, ésta se deslice por las paredes del diente hasta encajar perfectamente y de forma totalmente hermética. El espesor o espacio que se requiere para su colocación oscila entre 1-1,8 mm. Una vez concluida la preparación se toman medidas y se coloca la corona provisional. Terminada la corona al cabo de 7 días y tras haber hecho la prueba de adaptación, se cementa con un adhesivo o cemento especial.



Indicaciones: ¿Para qué se utilizan?
Se emplean cuando se ha perdido una gran cantidad de tejido dentario, por ejemplo tras una gran caries o un traumatismo, ya que la retención de una carilla o un empaste resultaría muy difícil debido a la gran pérdida de tejido dentario. También se emplean en casos de dientes endodonciados, para dar consistencia a todo el diente y evitar posibles fracturas, ya que los dientes endodonciados se debilitan con el paso del tiempo.

 

Contraindicaciones:
Prácticamente cualquier paciente puede llevar coronas, a excepción de aquellos que:
Ø  Presenten problemas de encías en estado avanzado
Ø  Que el diente tenga algún problema que limite su conservación en la boca
Ø  Excesiva movilidad dental
Tipos de coronas:
Ventajas e inconvenientes
Sus principales ventajas son la estética, la retención y sobre todo la gran versatilidad que presentan a la hora de corregir defectos del tamaño, forma o color dentarios. Además son muy resistentes a la abrasión y a la fractura, por lo que confieren una gran integridad al diente. Pueden durar muchos años, ya que son más duras que los propios dientes.
El procedimiento de confección y colocación es muy similar al de las carillas, pero algo más sofisticado debido a la cantidad de estructura dentaria que hay que remover para poder colocarlas. Una vez realizada la reducción dentaria es preciso confeccionar una corona provisional mientras el laboratorio elabora la pieza, por motivos de estética y comodidad para el paciente. La adaptación es algo más dificultosa que la de las carillas debido a su mayor tamaño, pero su resistencia a la fractura y su poder de retención son extraordinarios.
Duración:
Las coronas están confeccionadas de un material tan resistente que a veces pueden durar incluso más de 50 años. No obstante, debido al desgaste natural que produce la masticación, a veces pierden la forma o el brillo. En estos casos y si el paciente lo desea, se extrae la corona y se vuelve a colocar una nueva.

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